domingo, 13 de febrero de 2011

tal vez...

Que difícil es
cuando no hay nadie 
en quien pensar,
cuando la Tierra se reduce
a un planeta más,
cuando el cielo es menos profundo
el agua menos clara, 
y el viento se siente cada vez más
esa falta de inspiración,
es la falta de una persona
en quien confiar
alguien con quien compartir 
secretos, intimidades, besos 
y ese sentimiento tan peculiar
Y curiosamente es cuando
más suspiros solemos regalar
cuando no hay nadie 
por quien respirar
También las preguntas
empiezan a emanar
¿ Porqué quiero esta con alguien
si en realidad disfruto mi soledad?
Tal vez sea por lo que la sociedad
ha tratado de inculcar
esos pensamientos relativos
que de pronto 
no podemos ignorar
Ese amor verdadero
que sabemos que jamás
se hará realidad
del modo en el que 
nos lo han contado
y por lo que solemos pasar
esos desamores tan dolorosos
que nos cuesta superar
y que justo cuando lo logramos
volvemos a caer 
en ese juego de azar
Pero al fin y al cabo
nadie sabe que significa amar
nadie logra vivir 
un amor de verdad
entonces de que nos preocupamos
si al final nos tocará reavivar
esa esperanza de tener un amor
como el que todos suelen hablar
y una seguridad burbujeante
me susurra en el oído que pronto
se convertirá
en una historia de amor
sumamente original
y me podrá inspirar
por el tiempo que dure
pues nada es para siempre
aunque yo sé que lo voy a intentar
y voy a tener muchas ganas 
de suspirar y suspirar







4 comentarios:

  1. ... sugerecias :) 1. Fau Gutierrez lol

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  2. Wooo... Como me siento parecido.
    ¿Cuanto podra aguantar uno cuando la vida se torna tan predescible y todos los dias parecen igualel?
    Donde nadie le interesa al final del dia que hizo uno, tal vez, solo los papás.
    Quien se preocupe por la seguridad de uno, uno por la de ella.
    Quien tenga esa conexión tal, donde la intimidad social y sexual deja de ser un tabú.
    Que triste

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  3. Somos agua esperanzada de encontrar la solución aceitosa lo suficientemente densa para mezclarse con nuestra transparencia. El entorno expone una realidad relativa ficticia para nuestro presente, una ruta verosímil, pero ilógica de seguir. Queda demás analizar si estamos criados por mitólogos, porque inculcar hipócritamente es parte de nuestra humanoide forma de actuar. Sin embargo, son intervalos tan inolvidables y desfachados que nos llenan, aún cuando son miserables al ojo miope gustoso de otear. Vale más un instante lleno de vida, que una vida pobre de esos instantes indelebles...

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