jueves, 30 de diciembre de 2010

Un cuentico para empezar, se llama Una Historia Mas...


* (Para alguien que fue muy especial)*
Esmeralda Stuyck era una artista de profesión, reconocida en muchos países por sus grandes obras, no sólo pinturas, también era venerada en obras de teatro, grandes coreografías y obras musicales, sin duda era requerida por famosos directores; sus coreografías han sido parte de varias películas y sus obras de teatro eran más que un hobby.
    Su gran pasión era la pintura, pues era la forma perfecta de expresar lo que sentía, no necesariamente tenía que ser entendida, le bastaba con que ella proyectara lo que quería expresar, sabiendo que habrían personas que pagarían grandes cantidades de dinero por esas obras que tanto la apasionaban, sin embargo había estado trabajando en lo que ella llamaba su "obra maestra", ella quería proyectar el único sentimiento que el ser humano no ha logrado entender hasta el día de hoy, un sentimiento puro, el amor + todos los sentimientos que le siguen, sentimientos profundos, llenos de sensaciones que ningún otro elemento en la tierra puede llenar.
    Busco una hoja de papel, y su kit de pinceles, un lápiz suave, toda su colección de colores, y su disco de música favorito. Al estar cómoda pensó en cómo podría empezar esto que tanto anhelaba lograr, pero estaba perdida, sintió un poco de impotencia, inseguridad, no sabía cómo empezar; ella tenía poco afecto por lo religioso, además no creía en muchas otras necedades, en sus entrevistas ponía de ejemplo algunas cosas concretas e infinitas, la vida después de la vida, la realidad de los colores, la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo bonito y lo feo.
    Esmeralda nunca había tenido una relación más allá del cariño, nunca compartía sus sentimientos, excepto en sus pinturas, pero raramente eran comprendidas, no obstante comprendía lo que debía ser, sentir algo tan especial y profundo; ella nunca había logrado expresar ni el más mínimo afecto, ni siquiera con su familia que siempre estaba a su lado, ni a sus hermanos que eran sus fieles confidentes, ni a sus amigos que eran lo más importante, era la primera vez que deseaba que su obra de arte fuera expresiva, deseaba que todos comprendieran este sentimiento tan distorsionado y confuso.
    Pensó que lo mejor sería "concretar" sus ideas, contradiciendo sus ideales, con el objetivo de lograr esquematizar el significado del amor. Así fue como tomo una pluma y un viejo cuaderno, claramente recordó a Dimitri Abatto, su viejo amigo, el único que hizo sentir algo extraño, profundo, algo parecido al amor, el único hombre que de inspiración le había servido para muchas de sus obras, sus movimientos, los colores, el humor, el sentir de un complemento perfecto,  pero también sentía un gran nudo en la garganta al saber que no hizo nada al respecto, además de su gran dificultad para expresarse tenía otro obstáculo, el machismo que ataba sus manos.
   Ella tomó un gran suspiro y empezó a redactar cosas sin sentido, pero que de alguna manera sentía que debía escribir:
       "No te escribo porque te extraño, y de mi parte siento cierta singularidad ver como te estoy escribiendo, no estoy acostumbrada a estos derroches de ternura y cariño, pero es la única manera de decir lo que siento, en vivo me congelo y lo único que hago es regalar un suspiro. Así que si no te gusta, te pido compasión de mis palabras  y entiendas el significado de ellas. Las palabras son un modo "concreto" de comunicación, un montón de dibujos que al final significan algo, pero creo que se me dificulta creer en cosas "concretas" por lo tanto haré un gran esfuerzo con el fin de dejar todo en claro; todo se puede explicar de un modo artístico que será sencillo de entender y fácil de ver: los colores se complementan y crean ciertas sensaciones, algunas de misterio, de enojo, de cansancio, felicidad, todo depende de las combinaciones , pues el hemisferio derecho del cerebro crea imágenes que conecta con las palabras almacenadas en el hemisferio izquierdo. Sin embargo las dos partes se confunden al pensar en que hay algo más de por medio, alguna otra sensación que aún no han tenido la oportunidad de conectar.
    Esto también se puede relacionar con la música, al crear sonidos fuertes y no armónicos se crea un momento de tensión y frustración, que si el compositor es amable se compensará después con una armonía perfecta. Al final, el cerebro queda aturdido y  de la única cosa de la que podemos estar completamente seguros es que "no sabemos nada", como dijo el único gran filósofo entendedor de mis pensamientos  que nos ha mandado la antigüedad, el gran Sócrates; no sabemos si fue un momento negro, azul, gris o verde oscuro, que podría interpretarse como enojo, celos, frustración o impotencia, o si mas bien sólo un momento rojo o amarillo de clímax para llegar a un momento blanco o celeste de felicidad y paz; al fin y al cabo nos queda el beneficio de la duda, que es el ritmo perfecto que le da ese sabor especial a la vida, ese misterio y esa pasión de saber que será lo siguiente.
   En este caso ese misterio se trata de saber si mi cerebro se siente complacido con esta gama de colores, o si en verdad hay algo más que constituya el ser de los humanos, algo que podría llegar a pensar que es un papel limpio que pronto será una obra de arte única y especial, algo que podría atreverme a decir que es la respuesta a lo que estoy buscando, que sea el pincel que traza líneas de colores, la decisión en sí. Soy una persona llena de arte y pasión, fiel a la magia de los colores y a la luz, a la inspiración de lo que llaman "cosas concretas",  y me es increíble que aún existen personas románticas que creen que dejándose llevar por los sentimientos llegarán a más de lo que han logrado, como si en el más allá alguien controlara sus movimientos, que su vida esta llena de una serie de eventos dirigidos por un argumento superior, algo que llaman destino.
    Yo toda mi vida (en esta frase quiero dejar claro que yo no siempre he sido yo, y mi vida no siempre ha sido mía) he elegido no creer en un ser superior, a mi parecer todos somos esencialmente iguales, claramente no puedo creer sólo en el arte a ojos cerrados, pues estaría conduciéndome a un mundo surrealista en el que pronto podría despertar y volver a la realidad, sería un golpe muy fuerte al que confieso, no creo poder aguantar. Sin embargo, a veces es mejor estar en un mundo lleno de sueños y cosas irreales, en el que nadie pueda decirme lo que tenga que hacer; hacer arte sin tener miedo a ser censurada por las creencias que la sociedad ha forzado a conveniencia de algunos pocos,  hacer música sin miedo a ser callada, a sentir sin miedo a ser rechazada, o peor aún a ser lastimada.
    Podría decir que en este momento empiezo a sentir aquellas sensaciones que sentí por mucho tiempo a tu lado, poco antes de que me despedazases el corazón cuando te fuiste lejos, cuando abandonada me sentí por tenerte tan largo, siento este gran poder que me hace creer que te puedo amar como pienso que es amar al que consideraba amado, pero esto  lo he dicho varias veces y siempre termino en un callejon sin salida, lleno de expectativas sin cumplir y de sentimientos forzados.  Confieso que me negué a amar de nuevo, y aclaro que simplemente es porque quise simplificar la inmensidad del espectro sentimental. Me rehúso a decir que amo porque no entiendo el significado de la palabra, tampoco porque me parece injusto que nosotros mismos lo contradecimos, lo despedazamos diciendo que todos amamos igual. Es obvio que todos valemos lo mismo, pero tenemos diferentes formas de ver la vida, diferentes percepciones que buscan diversificar este mundo que a veces es tan aburrido.
    Por eso no te estoy diciendo que soy tu alma gemela, no te digo que estemos juntos para siempre, no te digo que eres el hombre de mi vida, no te digo que te amo o que te puedo llegar a amar como nadie en este planeta, ni que me ames o que por lo menos lo intentes,  sólo te digo que hago mi mayor esfuerzo por poner mis sentimientos antes de mis creencias y mis costumbres, pongo lo que siento antes de la música o del arte, que tanto me han llenado este vacío. Y ahora aquí sentada en mi estudio, me doy cuenta de lo nuevo que para mi es esto, y creo que mi ser pide cosas diferentes, quiero cosas que antes no quería, quiero ser fiel a tus ojos, quiero estar contigo, quiero compartir los mejores momentos de mi vida, no quiero ver otra cara más hermosa que la tuya, quiero hacerte feliz, quiero que me veas de la manera en que te veo, la diferencia es que quiero, es que Te Quiero!.
    Espero que si lees esto, nunca vayas saber que esta carta fue escrita para que TU supieras lo que siento,  tal vez algún día nos re-encontremos tal y como en nuestra niñez y adolescencia solíamos hacer cada par de años; Que días aquellos!, casualmente encontrarnos en otro país, en un lugar y momento inesperado, la felicidad que sentíamos, como un amarillo fuerte, o más bien anaranjado, tal vez algún día sabrás de mi existencia y de mis sentimientos, del rojo vivo que siento cada vez que miro tu rostro, sabrás de las ganas que tengo de tenerte a mi lado. Así en esta cálida madrugada recuerdo aquella noche que tal vez en tu vida no significo nada. ¡Ay! esa noche azul oscuro con manchas blancas y de la luna perfecta y dorada, caían gotas de agua plateadas, en ese lugar que muchas veces tuvimos que compartir, no tan plácido como un turquesa en medio del rosado. No quiero ni pensar en lo inevitable, en un café poco agradable, probablemente el ridículo sentimiento que voy a experimentar cuando resuelva el misterio de tu historia para encontrar que tu corazón pertenece a otra persona, o que eres una bestia salvaje que no se deja domesticar y por el mundo andas como un loco de atar. No veo como este "amor" puede llegar a ser más que platónico, algo astral, pero aún así quiero agradecerte por esos colores que me haces ver al pensar en tu sonrisa, esa melodía que escucho al pensar en tu voz incomparable acompañada de una guitarra, ese ritmo que lleva mi corazón cuando piensa en ti.
     Te dejo de incógnito de la misma manera que Beethoven deja su "amada inmortal", probablemente así recoja ilusiones de otros corazones destrozados con baja autoestima que no voy a disfrutar como hubiese disfrutado de tu cuerpo, o de tus besos. O a lo mejor ese hombre perfecto en el que me hiciste creer no existe, y no me pierdo de nada, tal vez no hablas mi idioma, tal vez no vives en este mundo, tal vez estas en mis sueños y nunca te veré cara a cara, sin embargo gracias, porque nace en mi de nuevo un poco de esperanza."
     Cuando Esmeralda terminó esta especie de carta, miró el papel en blanco que hace un rato había sacado y se sentó frente a el, estaba igual que hace varias horas atrás, sólo que ahora sabía de que se trataba,  sabía cómo empezar a experimentar de nuevo este loco sentimiento que, hace un tiempo atrás, observó como poco a poco se apagaba.

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